“¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.” Santiago. 4:4
Cuando un amigo o un pariente tienen un bebe, por lo regular nos preguntamos ¿a quién se parece?, y en algunos casos se parece más a la familia de la mamá, otras veces a la familia del papá, pero en realidad el bebe es una combinación de ambas familias.
¿A quién te pareces? ¿a un hijo de Dios? O ¿a un hijo del mundo? O ¿pareces hijo de ambos?.
Nosotros somos hijos de Dios, pero El quiere que cada día seamos más como CRISTO.
Nuestras amistades y compañeros de trabajo, ¿saben que tu eres cristiano? Aun aunque nunca les has dicho ¿saben esas personas que hay algo especial en nosotros por nuestros actos y palabras? ¿ven el amor de Cristo Jesús en nuestras acciones? O ¿solo lo tienes en tu hogar o la iglesia?
Como dice Santiago en su epístola, no podemos ser amigos de Dios y del mundo, no funciona.
Somos llamados a una vida diferente, parecernos a CRISTO. Y Tú ¿A QUIEN TE PARECES?.
Cristina García Sierra.
hola ¡
Muy buen articulo
¡God bless you!