Una Mujer Sabia

1 03 2008
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“La mujer sabia edifica su casa: …” Prov. 14:1

Nos damos cuenta que a cada día en nuestra comunidad existen falta de valores y que por ello también hay muchos conflictos familiares (adulterios, fornicaciones, mentiras, chismes, falta de respeto, etc.) dice la Palabra de Dios que sin El nada podemos hacer y esta es una gran verdad el hombre vive sin el conocimiento de Dios de tal forma, no puede depender de El, porque no le conoce.

¿Y nosotros que podemos hacer? En ocasiones nos preguntamos. Es necesario reflexionar y analizar si realmente esta viviendo bajo la voluntad de Dios si es así juntos podemos decir.

Más a Dios gracias que permite que nosotros le conozcamos y que seamos llamados sus hijos. “Mirad cual amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conocen a el.” 1ª. San Juan 3:1. Y si usted no le conoce recíbalo en su corazón ya que tenemos la gran responsabilidad de proclamar su palabra.

La mujer dentro de la familia tiene una función muy importante ya que como madre de familia ha sido puesta para edificar, para construir un hogar feliz, por lo tanto si conoce a Dios tiene el deber de ser ejemplo. Veamos algunas características.

a).- SABIA El principio de la sabiduría es el temor a Jehová los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza Prov. 1:7

*La Sabiduría.- la profecía juzga el comportamiento de los hombres a la luz de voluntad de Dios. Es la expresión del buen sentido humano. Implica la reverencia hacia el Señor y la obediencia a sus mandamientos.

La gente debe conocer a Cristo Jesús, a través de nuestros hechos, conversaciones, etc.

b).- CONVERSACION “Manzana de Oro con figuras de plata. Es la Palabra dicha como conviene” Prov. 25:11

Hace muchos años conversaban tres mujeres en el portal de una casa de cierta calle de Bedford, Inglaterra. Hablaban de Dios y de cómo El las había salvado por medio de nuestro Señor Jesucristo, de cómo se gozaban ahora de dicha y paz, de cómo El contestaba sus oraciones y cuan maravilloso era su Señor.

Tan embelesadas estaban en la platica contándose de Dios y de su Salvador que no se dieron cuenta que un hombre se aproximaba más y más hasta poder oír cuanto ellas estaban diciendo. El vio que estas humildes mujeres poseían algo real y sublime que él no tenia, algo que nunca había sabido ni experimentado. Jamás olvido lo que había oído. Abandono desde ese día sus antiguas compañías de gente impía y se dio a buscar tesoro espiritual que aquellas sencillas señoras poseían. Aquel hombre era Buyan, que más tarde seria el autor de “El Progreso del Peregrino” (1678), interesante alegoría de la vida cristiana. ¿Quiénes eran aquellas mujeres? Nadie sabe su nombre.

Simplemente eran mujeres cristianas que estaban dando testimonio, que estaban haciendo brillar su luz ante el mundo. “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada.Santiago 1:5

c).- BUEN TESTIMONIO “Por tanto nosotros también, teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta” Hebreos 12:1

En muchas mujeres no hay probablemente la facilidad de salir a hablar de la Palabra de Dios, pero con sus hechos se dicen más que mil palabras.

Una señora sufrió por muchos años porque su esposo era indiferente a las cosas de Cristo, lloró, le predicó, y aún lo regaño pero el siguió más obstinado que nunca.

Un día su pastor le sugirió que dejase de convertir a su esposo y que quietamente lo amara y le diese buen ejemplo.

Así que después de sincera oración siguió el consejo del pastor y en menos de seis meses su esposo entrego su corazón a Cristo.

Tenemos que reconocer la verdad fundamental de que nada puede oponerse al poder que actúa cuando permitimos que el amor de Cristo se muestre en los demás por medio de nosotros.

Es necesario entonces que con diligencia atendamos la voluntad de Dios y que comprendamos que Dios quiere que el hombre sea salvo nosotras somos embajadores de Cristo en esta Tierra de tal forma que es necesario que traduzcamos la palabra fielmente a través de nuestros actos.

Escrito por Hna. Reina Gines

Bibliografía: “501 Ilustraciones” Autor: Adolfo Robleto. “Diccionario Bíblico Ilustrado”

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